Con los años, los embarazos y la pérdida de elasticidad de la piel, la mama tiende a perder su forma y caer. La mastopexia es una intervención quirúrgica que consiste en elevar y mejorar la forma de los pechos caídos.

Este proceso quirúrgico se realiza habitualmente con anestesia local y sedación y su duración aproximada es de dos horas. En la mayoría de los casos, se realiza una incisión circular alrededor de la areola prolongada por una incisión vertical y suele quedar poco visible.

En los casos en los que la paciente además desea un aumento del pecho, la mastopexia se suele asociar al implante de unas prótesis mamarias que realzan el tamaño del busto.

Tras la operación, se coloca un vendaje que será retirado al día siguiente y se le dará de alta generalmente pasadas 24 horas, podrá hacer vida normal entre las 48 y 72 horas siguientes.

Durante las siguientes tres semanas habrá que realizar curas y revisiones periódicas y es en ese tiempo en el que hay que tener especial cuidado en no realizar movimientos bruscos ni ejercicio intenso.

Las cicatrices pueden ser más o menos visibles en función del tono de piel de la paciente. Por eso es importante realizarse esta cirugía en clínicas que además cuenten con equipos y personal médico propio por si fuese necesaria la aplicación de tecnología láser para la mejora y corrección de la cicatriz.

Le recomendamos que pida una cita personalizada en nuestro Centro Clínico para una mejor información y los doctores estarán encantados de resolver todas sus dudas y podrán valorarle y aconsejarle sobre el tratamiento más adecuado para usted.

 

 

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